Google
 
Antiguo Testamento
 Génesis 50
 Éxodo 40
 Levítico 27
 Números 36
 Deuteronomio 34
 Josué 24
 Jueces 21
 Rut 4
 Primera de Samuel 31
 Segunda de Samuel 24
 Primera de Reyes 22
 Segunda de Reyes 25
 Primera de Crónicas 29
 Segunda de Crónicas 36
 Esdras 10
 Nehemías 13
 Ester 10
 Job 42
 Salmos 150
 Proverbios 31
 Eclesiastés 12
 Cantares 8
 Isaías 66
 Jeremías 52
 Lamentaciones 5
 Ezequiel 48
 Daniel 12
 Oseas 14
 Joel 3
 Amos 9
 Abdías 1
 Jonás 4
 Miqueas 7
 Nahúm 3
 Habacuc 3
 Sofonías 3
 Hageo 2
 Zacarías 14
 Malaquías 4
Nuevo Testamento
 Mateo 28
 Marcos 16
 Lucas 24
 Juan 21
 Los Hechos 28
 Romanos 16
 Primera de Corintios 16
 Segunda de
 Corintios
13
 Gálatas 6
 Efesios 6
 Filipenses 4
 Colosenses 4
 Primera de
 Tesalonicenses
5
 Segunda de
 Tesalonicenses
3
 Primera de Timoteo 6
 Segunda de Timoteo 4
 Tito 3
 Filemón 1
 Hebreos 13
 Santiago 5
 Primera de Pedro 5
 Segunda de Pedro 3
 Primera de Juan 5
 Segunda de Juan 1
 Tercera de Juan 1
 Judas 1
 Apocalipsis 22

Primera de Corintios Capítulo 4

1 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. 3 Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo. 4 Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. 5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

6 Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. 7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

8 Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros! 9 Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. 10 Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes en Cristo; nosotros débiles, mas vosotros fuertes; vosotros honorables, mas nosotros despreciados. 11 Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. 12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13 Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.

14 No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados. 15 Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio. 16 Por tanto, os ruego que me imitéis. 17 Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias. 18 Mas algunos están envanecidos, como si yo nunca hubiese de ir a vosotros. 19 Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras, sino el poder de los que andan envanecidos. 20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. 21 ¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre?

Índice de Capítulos


La Biblia
 Antiguo Testamento 39
 Nuevo Testamento 27

Anuncios

Videos Cristianos | La Biblia OnLine | Los Mejores Chistes | Humor Gratis | Humor Grafico | Ilusiones Opticas | MSN Messenger